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MIRAR HACIA EL PASADO [Poema del Editor]
Pilar Vélez [Poeta sugerido]

Textos aquí: 1. del Editor, 2. del Poeta sugerido y 3. del Invitado (opcional)
MI POEMA …de medio pelo
El que vuelve su vista hacia el pasado
perdone si les digo que es un bobo
o, algo que es peor, que interesado
intenta encenagarlo con lu lodo
tapando las miserias que ha creado.
Mirar hacia el pasado y criticar
es propio de ignorantes y cretinos
que tratan de al que escucha despistar
manchando con la tinta el calamar
las ansias por vaciar sus intestinos.
Mirar hacia el pasado si aprender
de aquello que se hiciera y que hoy no gusta
tratando esos errores cometer
mas nunca criticarlos sin saber
y menos aún pegarles con su fusta.
Pues ver siempre la mota en ojo ajeno
es propio del que ignora que ha una viga
que afecta a su visión dando de lleno
dañando la verdadd con su veneno
dejando a la corteza sin la miga.
©donaciano bueno
MI POETA SUGERIDO: Pilar Vélez
Una muestra de sus poemas:
Arranqué con furia las páginas grabadas
Escribí en mi espalda
Me dibujé la ruta inventé un paisaje
Ahuyenté de mí
El mal presagio
Y los soles manchados
Que trazaban mi destino.
Ayúdame a recordar el sonido y lo que fuimos
No hay historia
Solo imágenes que relampaguean
Perdidas en los primeros trazos
De esta fuente que era el alma
Juntos reclamamos la existencia
El derecho a la palabra
Árboles que descascaran la piel
Para atestiguar el tiempo
Temí el adiós antes de nacer
Temí mis muertes
Ese adiós sin espacio ni latidos
Sin tiempo
Eras
Ese nudo débil que ata el aire
Un olor a cicuta que espera la partida
Cerré los ojos
A los arreboles prestados
Me quedé sin rostro y sin color
Dejé que el viento se llevará
La carne y la memoria
De «Soles Manchados»
ACTOS CALLEJEROS
… Esta tarde dibujada en la lluvia
I.
La tarde va en caída libre
al sepulcro de las horas
un cielo adormecido
engulle la distancia
y el néctar de las nubes
es un cáliz en mis manos
II.
En este ocaso
hay un ciclón atrapado
la vorágine de la indiferencia
palpita punzante
precisa mudar su piel
Alguna calle alojará
el remolino de las hojas
algún campo abrazará la mies
ignorado polvo y estío
y mis dedos borrándose
intentando alcanzar
el mañana que no existe
golpeando el ventanal
III.
Isis canta en las esquinas
elevada en sus tacones
se aleja de la tierra
Ella la humareda
cigarro que devora las palabras
perdió la llave del mundo
y la píldora que alivia su destierro
IV.
A lo lejos
la trompeta gime
alguien hurga en sus entrañas
oigo el viento
cae la primera moneda
—Y duele el golpe—
al menos es el golpe bautizando
ungido de sal en la lluvia prematura.
La lluvia es una gota compartida
desentierra fantasmas olvidados
en los callejones.
EXILIO DE LAS AVES
Lejano en la otra mano
ancla un pueblo
condenado a su destierro
90 millas de dolor en su distancia
Compartimos las gaviotas
la agonía del abismo
la llaga purulenta del exilio
Hay marea alta
entre los remos
el aullido del lobo
apaga las hornillas
Migas de pan traen las aves
para aplacar el hambre
la cruz sin nombre bajo el vasto cielo
El agua arrastra al naufrago
dibuja silencios
y hunde el canto perdido
que rehusó condena
Testigo soy de su lamento
de la muralla de ausencia
que ahoga y divide
guillotina que cercena
el aliento el abrazo
la espera
Nada atenúa la orfandad
el alma no entiende adioses
Los recuerdos en la carne
afligen la memoria
y hacen polvo
el delirio del vuelo.
(Poemas inéditos del libro “Equilibrios contrarios”)







