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VIEJO [Poema del Editor]
Nicolás Corraliza Tejeda [Poeta sugerido]

Textos aquí: 1. del Editor, 2. del Poeta sugerido y 3. del Invitado (opcional)
MI POEMA …de medio pelo
De pronto te das cuenta ya eres viejo,
lo notas porque el cuerpo se resiente,
sospechas que se apiada mucha gente
y empieza esa manía al dar consejo
a todo ser viviente.
Lo niegas y resistes a aceptar
a aquello que te insisten justo sea
y empieza ya en tu mente una pelea
que nunca y aunque quieras va acabar,
bailar con la más fea.
Y empiezas a pensar que ya este viaje
llegando está al final y decidir
te debes plantear, que hay que elegir,
del cuerpo a los gusanos ser brevaje
o al fuego y consumir.
Y así llega el momento de morir
que el tiempo dice Dios ya has consumido.
No sirve que esto lo hagas compungido
ni quieras protestar ni aun maldecir
mejor no haber nacido.
©donaciano bueno
MI POETA SUGERIDO: Nicolás Corraliza Tejeda
Una muestra de sus poemas:
EL ROCE Y EL HALLAZGO
En la superficie del sí.
En esta floración
que nace de la hondura
y se hace ingente al contacto con la luz.
Codo a codo frente al espanto.
Vivo, el pan y la caricia de los que aman.
ARCADIA
El sol y el silencio
trazo inocente
de mano niña.
Mediodía y ruido ausente.
Lugares donde la muerte
va más lenta.
LA NOCHE EN FUEGO
Llega la luz y su columna
por el mar y por su esquina.
De pólvora fugaz, de círculos de color
galopando el maná de los deseos.
Sea un incendio la pena:
una lumbre mayor
en la llama de los días.
SUEÑO EN JUNIO
La noche es corta,
y en el aire,
lo cálido
apacigua los temores.
Los agoreros
ansían la niebla.
ANOTACIÓN FLORAL
En un estambre de dos cuerpos
nosotros y el mundo a solas.
Los días a la espalda, los ciclos y los nudos
cuando la mañana inicia su parecer.
Este ahora ya no espera más
vergel alguno. Está sucediendo:
nace y respira una nueva bendición.
CABOTAJE
Surgen de la vida y de la muerte,
pero la muerte no cuenta.
Arriar las velas limpias
y vigilar que nadie quede en el agua.
Rumbo sobre rumbo para no perderse.
Hacia sotavento caer
y cazar un viento por el lado del arraigo.
Es terrible el paso del tiempo
si nos anclamos en un mar sin campo.
AQUELLA MATERIA QUE FORJA EL RECUERDO
Simple en su fortaleza.
Rela´mpago de mil lluvias
y noche cerrada en los espejos.
No hay codicia en esta bondad.
Esta belleza no precisa de adjetivos.
De: El mar que nos salva. Editorial: El Sastre de Apollinaire.







