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1.A UN AMOR ESQUIVO [Poema del Editor]
2.Rosa Amor del Olmo [Poeta sugerido]

Textos aquí: 1. del Editor, 2. del Poeta sugerido y 3. del Invitado (opcional)
| MI POEMA… de medio pelo |
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Amor, amor, amor no más me esquives, Que pasa el tiempo, amor, y no me escribes, Amor, amor, amor, ¿por que te fuiste Mas debo confesar, intento vano, |
MI POETA SUGERIDO: Rosa Amor del Olmo
Una muestra de sus poemas:
CUEVA INTERIOR DE LA CONCIENCIA
No voy a descender más a esa covacha
A adobar en salitre la conciencia,
Ni pienso soflamarme de flautas y soles
Ni me prestaré al juego de tus cuerdas afinadas,
esas de saber espectacular,
de cultura eslava,
Mientras el cuervo atroz me desocula.
No me haré huésped de tu vanidosa corriente
Que aunque cristalina, también es visionaria.
No tornaré a tu casa así, impunemente,
Tengo el reloj de los destiempos y tus espejos
cóncavos que me asisten, contra las trapisondas
Que fluyen todas por el espacio.
Pues el deseo deshabita la sordidez del mundo.
Y da constancia a la imaginería que nos inaugura.
Que no eres tú, sino tu transparencia y yo,
la transparentada sombra, que va transitando por ahí,
por cuevas y covachas, interiores de la conciencia.
Del interior, de la cueva anterior y hacia el claro día.
LAMENTO DE CAMINANTE
Fatigado por la inefable búsqueda
De sonatas sin guerras,
de cánticos sin violencia
he vuelto al espantoso decorado
de las conciencias que en blanco y negro
olvidan la presencia inocente de la niñez.
Oigo ruido de metralla, gritos sin voz
Cansados del dolor a veces coloreado
Por gargantas de insuficiencia
Aterradas,
Por la mirada del ángel exterminador.
Como el infiel ha vuelto
Con su fuego arrasador y no hay
Ni lágrimas, ni vida que aventar.
He vuelto al horror hermético y aquí estoy.
Los ángeles mirándose entre ellos
Conspiran ante mi llegada.
Los cielos han dicho que no mienten
Que traen verdad sin errar en el impromptu
De las sonrisas de esos muertos que en mi corazón están.
METAFÍSICA DE UN SUEÑO
Metafísica de manifiesto absoluto,
Es imagen del poder en su sentido
Violencia de poder ejercida por el mundo
De la ciencia natural.
No podrá dar la inefabilidad al reconocimiento
De lo indispensable.
La conciencia crítica vive en lo platónico
De su fundamentada suerte.
Todavía dedica su fuerza al sentido fructífero
De la única verdad.
Inmanente y sabio, ahora la claridad resuena en la solución
De décadas fructíferas, de metafísicas muertas en una sola fe.
Juicio, acto o amor absoluto
En la filosofía del hombre.
El concepto de tiempo ha vuelto
A emponzoñar las conciencias
Mientras, la edad eterna emerge como un alud de ensoñaciones.
Pero ahora veo el silencio
Tan acostumbrado a la soledad del hombre.
LA MANO DE PLOTINUS
Los seres emergen y emanan sangre de ira.
El Dios trascendente es fuente de todo,
todo ser, todo conocer.
El Uno como fuente de todo no se interesa
por nada que no sea Uno,
tampoco tiene consciencia.
No posee nada, ni busca, el Uno es perfecto
Aunque carece de la metáfora de la existencia.
Habla y se desborda, mientras su prodigalidad
convierte en sentidos lo que son tan solo palabras.
El alma cósmica aúna a las almas individuales
cuando el suprasensible límite de ese mundo
purifica la oscuridad mutable.
Toda esta inmaterialidad embrolla
hacia la luz oscura
esa que invade, pero no colma,
aquella que no eleva
la misma que arrastra sin colmar,
sin reunión posible.
No quiero tu patrocinio Plotino
ya no hay purificación de la virtud,
ni tan siquiera
aquel contacto con la belleza de una plenitud
sin denominación.
COMO MUERTOS
Muchos no sabían lo que era sentarse
en un banco cualquiera
de palabras primerizas.
De la misma nada brotaron las transparencias
que son como muertos.
Fue un rayo de sol de explicaciones lustrales,
para un agua muy primeriza de saber.
Fue un tajo saltado, así, tanta órbita cabalgada
durante verdades
que alimentan el billete
hacia la Nada.
Esta mustia soledad,
estas cárcavas habitadas
de pájaros nocturnos,
de yermos infinitos.
Troceé ciertas formas en la tierra, acostumbradas
a esta voz vacía
que regurgita náuseas de incomprensión
horadadas de soledades
de inmortal presencia.
No conoces mi nombre, ni tampoco yo el tuyo.
No sabes quién soy yo,
“pero si no quiero ser”, acabo de recordar.
Sigo aventando esperanzas, fugas y más silencios.







