AQUELLA NOCHE/

Lilian Uribe Gutiérrez (poeta sugerido)

* Todos los derechos de los poemas publicados pertenecen a sus respectivos autores.
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Aquella noche yo soñé que amaba
a una rosa que brotaba en mi jardín,
sus pétalos eran un bello colorín,
la flor en la ilusión se disipaba.

Soñé que estaba soñando,
que soñaba yo soñé,
no recuerdo cómo y cuándo
ni dónde, con quién, con cuantos,
y ni siquiera sé qué.

Aquella noche yo soñé que amaba
a una pulga que rozaba mi nariz,
un segundo fue de sensación feliz,
la pavesa de mi nariz volaba.

Soñé que estaba soñando,
que soñaba yo soñé
no recuerdo cómo y cuándo
ni dónde, con quién, con cuantos,
y ni siquiera sé qué.

Aquella noche yo soñé que amaba
a una muchacha pillada en un desliz,
la niña en mis pupilas se insinuaba
y de bruces yo me daba en el tapiz.

Soñé que estaba soñando,
que soñaba yo soñé
no recuerdo cómo y cuándo
ni dónde, con quién, con cuantos,
y ni siquiera sé qué.

Aquella noche yo soñé que amaba
a un gracioso y cantarino colibrí,
que un canto con primor me dedicaba
y que volaba de repente descubrí.

Soñé que estaba soñando,
que soñaba yo soñé
no recuerdo cómo y cuándo
ni dónde, con quién, con cuantos,
y ni siquiera sé qué.

Aquella noche yo soñé que amaba
a un mundo en el que vivía muy feliz,
las bombas en mis oídos retumbaban,
que mis vísceras removían yo sentí.

Soñé que estaba soñando,
que soñaba yo soñé
no recuerdo cómo y cuándo
ni dónde, con quién, con cuantos,
y ni siquiera sé qué.

Aquella noche yo soñé que amaba
que era otra la que estaba junto a mi,
mis manos alargué y te acariciaba,
una sonrisa y de nuevo me dormí.

Anoche yo soñé que amaba…
y en mis brazos suspirabas
y de pronto sonreí.
©donaciano bueno

POETA SUGERIDO: Lilian Uribe Gutiérrez

Lilian Uribe Gutiérrez

NOSOTROS

Nosotros seremos los héroes,
se verán nuestras fotos
exhibidas en los muros,
seremos un ejemplo
para el olvido.
Por nuestros nombres
se harán revelaciones,
y por nuestras tumbas
los poetas escribirán sus versos.

BEIRUT

municiones de azufre
pájaros sangrientos
sobre los cielos de Beirut
el gas paraliza los nervios,
y el reino de los niños
es entonces,
el juego de los tanques
y los soldados de plomo.
Beirut….
un valeroso hombre
dispara su fusil a las aves de hierro,
las líneas se dibujan
en los límites.
Beirut, una pantalla
de casas que se incendian,
¡ Beirut bloqueada!,
!Beirut en alerta!
para los asesinos
Dios aun arde bajo el cielo.

Auschwitz

Por el frío campo de Auschwitz
va el tren,
tocando el silbato de la muerte,
los ojos se asoman impávidos
a las ventanas,
el tiempo corre
sobre los rieles.
Una niña pregunta a su madre
mientras el humo a lo lejos
invade los campos
de negro presagio,
dónde nos llevan madre ?
no lo sé hija, pero estaremos juntas
siempre juntas …..
y mi padre y mis hermanos
dónde están?
no lo sé hija.
Nos harán daño ?
por qué lloras madre?
no lloro hija, es la alegría
de volver a ver a dios nuevamente.

A la orilla del muro

Un día cualquiera
tú mirarás el ancho cielo,
un día cualquiera
se apagará una estrella
a la orilla del muro,
y tu continuarás tu vida.
donde quedarán sus huellas?
donde se observa la tumba
cubierta de hiedras
o bajo el elevado árbol.
Entonces se cantarán los himnos
de las guerras,
que cubrirán la tierra
de negro luto,
y tu continuarás tu vida.

Las Madres

Donde esta tu cuerpo
Cíclope de la guerra,
es que se helo tu voz
encima de la montaña,
esta tarde el libro de la infancia
ya no se lee
se quedo en el patio
donde durmieron los inocentes,
la pantalla del T.V.
quedo muda
después de la guerra.
El padre que bendijo el matrimonio
deshizo sus sueños
y los dejo agonizantes en la frontera.
Sus ?nicos y viejos zapatos
quedaron cerca del corral de los cerdos.
Se prendieron nuevamente los fogones
de los hornos de barro
para hacer el pan de maíz.
Y entre la hierba de Zahlah
quedo su aroma
perfumando las gotas del rocío.
Las balas golpearon su cabeza
como si fuera la de un toro salvaje.
Las madres buscaban incesantes
al borde de la frontera,
los restos de sus hijos.
Sembrando flores
cultivaron espinas,
mientras caían los ojos
fijos en los fogones,
las flores que llevaron
al campo santo
quedaron inertes
sobre las alambradas.
Habrá que encender nuevamente
el horno de barro
para hacer el pan de maíz.

Botón

cuando haya muerto
la voz del silencio
y los sueños naveguen abortados
ya no habrán palomas de viento
en nuestras manos,
el cielo se cubrirá de rojo intenso
y no habrá vida en el secreto de las
horas,
una vez mas flotaremos
como aves en cierne,
y jugaremos a ser hombres
como hemos nacido.
Amor, el botón esta perdido
quien lo encuentre,
tendrá dos segundos para amar,
tendrá dos segundos para perdonar
y ser perdonado.
entonces no seremos los de antes,
y no habrá alcanzado
a ver el ultimo crepúsculo,
ni la araucaria que tanto amo,
no importaran los caminos
y todo será distancia,
pero estaremos tranquilos
de no haber olvidado el botón
en el paquete de caramelos
de algún niño.

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