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Pablo Romero [Poeta sugerido]
DEL HOMBRE Y SU IMPOTENCIA [Poema del Editor]

Textos aquí: 1. del Editor, 2. del Poeta sugerido y 3. del Invitado (opcional)
MI POEMA …de medio pelo
¿A qué vienen las ansias por mandar,
de un mundo en que se creen poderosos
si a un fuego que se prende junto al mar
los hombres, incapaces de apagar,
no pueden ni lograr salir airosos?
Si, inútiles, se deben conformar
con ver como lo arrasa y lo destroza
pidiendo al cielo venga allí a ayudar
o en cambio no parando de llorar
fisgando alrededor entre la broza.
El hombre, como siempre en las batuecas,
se cree, piensa y sueña es trascendente,
se mueve como un gallo entre la gente,
fingiendo que es valiente, con sus muecas,
jurando al ser cupable, es inocente.
El mismo, el que promueve y que provoca
que el mundo tal cual es se desmorone,
en busca de un puñal sangre tapone,
y el miedo a descubrir si se equivoca
que el magma se deshace y descompone.
©donaciano bueno
Las condiciones invernales anormalmente secas y los fuertes vientos estacionales provocaron los repentinos y masivos incendios forestales ocurridos el 7 de enero en la comunidad de Altadena, California que dejaron un trágico saldo.
MI POETA SUGERIDO: Pablo Romero
Una muestra de sus poemas:
DESLUGAR DE ENUNCIACIÓN
Escribo lo sucediendo: mi género
no es gramatical :
yo puede morir gramaticalmente
en mi poema
yo puede desaparecer en la noche
de la noche.
Amé un hombre y su nombre ardió
en mi boca como un río: mar de piedras,
dientes que bruxan de deseo.
Escribo lo sucediendo: mi escritura
no tiene distancia biográfica
cuando digo aquí en realidad digo aquí:
cuando digo aquí la palabra señala
como un dedo
(apunta) dispuesta a romper la distancia
entre la boca y el silencio
yo quiere olvidar mi vida.
Soñé el amor imposible
entre la imagen y la palabra
que mi cuerpo deseaba (por fin)
la idea de un cuerpo
y amaba el amor
con cada mano que tiende la furia
soñé
que fijaba mi poema a la lengua
del hombre que ardía en mi lengua
(como un río)
para enseñarle al idioma
las palabras del desamparo.
Yo puede morir entre nosotros
y en manos de mi texto
yo quiere renunciar
a la sombra de ser hombre
al asombro de ser hambre
EL VERANO QUE DORMIMOS EN EL PISO
Te veo dormir.
Estoy celoso del sueño que te arranca
de mí y te acerca a otros lugares
donde no estoy ni sabré estar:
por el intervalo de tu respiración
puedo calcular
hasta qué punto tu cuerpo
se ha adentrado en la marea
de la noche
si ha chocado alguna roca
si se ha perdido en la corriente.
(Te veo dormir):
Hago ruido a propósito
una pequeña tos una queja de más
para robarte de tu lugar
para acortar la distancia
entre tu sueño y el cansancio
de esta cama.
La desnudez es la sábana del cuerpo:
hago un ruido sutil pero insistente.
después es la calma,
el abrazo que agarra y sostiene
encontrarnos del otro lado.
Hago un ruido y tu cuerpo vuelve
hasta donde estoy :
ahora puedo cerrar los ojos.
En el sueño hay un río
que conduce hacia la muerte.
Por favor cuídame :
soy la barca que navega
MARIONETA
En mi poema estás de pie, que es otra forma
de decir: aguantas la vida en tus huesos
frente a mi muerte que se acumula
y bombea.
Escribo con los ojos ciegos de memoria:
en mi poema no te fuiste ni te vas a ir
ni te pedí que lo hicieras
no dijimos las palabras de la furia
ni prendimos fuego el corazón
que no supo darnos vida.
Quisiera saber pronunciar
tu nombre sin violencia:
en mi poema estás de pie y te acercas
con los brazos abiertos. Nos miramos
(sin saña) como si estuviéramos a salvo.
Mi deseo es triste: pensé en la angustia
de querer todo aquello que no se tiene.
Escribo desde el balcón
hay un sol que te quedaría precioso
(si estuvieras)
NIÑO Y LUNA
Están sentados: uno al lado del otro
corazón adentro.
El amor arde porque está vivo
y el cuerpo es el martirio de un cáncer
insufrible precioso:
no hay fuerza para mí
en las palabras incapaces de condenarnos
a la pérdida o al olvido
(están sentados).
El niño dirá una palabra
para temblar la noche :
su nombre. Va a escribirlo
en una piedra.
Con el tiempo (a eso) va a llamarle
perdurar
sin percatarse de que todo se borra
(incluso este recuerdo)
sin entender que crecemos
en la medida en que aprendemos
a no morir
y que ninguna palabra basta
para plantarnos (de cuajo)
en la memoria:
(un día) están sentados:
al siguiente nunca más
QUISE
Un poema limpio sin historia
y sin rastro sin mi deixis gritando
esto soy sin mis máscaras
de jugar a escapar (sin un yo)
sin Pushkin y sin Aristóteles:
un poema sin pretensión (sin rima)
sin la huella de la poesía argentina
haciendo peso en su escritura
sin el peso de la vanguardia
desafiándolo a renovarse
sin el peso del barroco
condenándolo a desaparecer.
(Quise) un poema que no represente
a nadie (ni siquiera a mí)
incapaz de ser bandera
y enarbolarse en las ruinas
de alguna ideología.
Un poema que diga acá estoy
y nada importa y no hay palabras
porque no alcanzan.
Un poema que diga escribo porque sí
porque no sé hacer otra cosa:
cuando hablé del mar realmente
hablaba de las aguas y no de Freud
ni del inconsciente
cuando dije camino hablé del cansancio
y no de la memoria ni el pasado.
Quise un poema sin unidad de acción
sin epifanía: quise verlo medio-lleno







