ABRIL, SÉ QUE ERA ABRIL/

Manolo Chinato (poeta sugerido)

* Todos los derechos de los poemas publicados pertenecen a sus respectivos autores.
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Abril. Sé que era abril.
Yo supe que era abril porque las flores
sin rubor se mostraban vanidosas.
No me digas que no, pues que las rosas
no sabrían mentir. Con sus olores,
su aspecto tan gentil,
sus colores trazando garabatos
al sol que más calienta en el ambiente
van mostrando su cara sonriente
pintando de las flores sus retratos.

Abril, las aguas mil
verdean la floresta en la ribera,
comienza a despertar la lluvia fina,
la neblina se posa en la colina
y empieza a despintar la sementera.
Que abril es zascandil
y amante de dulzura y los amores,
convierte en saltarino al riachuelo
la calma se proyecta en un señuelo
la pradera se viste de colores.

Abril. Sé que era abril.
Yo supe que era abril, que primavera
es magia y es soñar y es fantasía,
la pena se trastoca en alegría,
es dulce el despertar de una quimera.
©donaciano bueno.

POETA SUGERIDO: Manolo Chinato

Manolo Chinato

UNA SOLA PUERTA

Una sola puerta de tres, abierta.
Una sola puerta.
Enfrente, la montaña.
Pasa la nube inmensa;
toda suya… todo suyo.
Huracanes de vientos;
lluvia andante semiparalela
y en todo el monte funerales alegres, naturales,
de hojas muertas.

Los cabellos terráqueos danzan todos iguales
al son de trompetas invisibles que vienen de los mares.

Llegó el otoño; llegó la muerte…
¡Mas no para todos!
Hoy morirán hojas y animales.

Mas no morirán para siempre y, en su transformación de mañana
darán
con más calor
a la tierra,
de su muerte,
pasado mañana,
brotes de espeanza.

Y yo no he muerto.
Me alegro de la lluvia
y me alegro del viento.
Si tengo frío, me caliento;
si tengo miedo, ¡Que no lo tengo!,
susurro y pienso…
y para mañana
ya me he comido mi pequeña ración de esperanza.

Una sola puerta de tres, abierta.
Una sola puerta inmensa.

PROVERBIOS

si me guardas rencor, dimelo,
mas te kerre.
y si en tu corazon ay un punto
de mi amor,no te lo dejes borrar,
q ese punto puede ser
tal vez,tu felicidad.

kisiera dejar de ser hombre,
kisiera ser animal
y dedicarme al placer
sin tenerlo k pensar.

momentos cumbres de mi pensamiento
en la soledad del campo
con el cielo ceniciento,
con el cielo azul y claro,
con el aroma de flores
o con el picar de cardos.

te pienso,¿sabes?,
pero tan lejos
k ya no se
si eres la k pienso.

no tarda mi mente en encontrar sosiego,
sosiego del alma,
sosiego del cuerpo.
nunca eres verdaderamente sosiego.

sonrie lenta y puramente a todos
y,lentamente, te iras aciendo transparente.

esta vida costumbrista
nos kita la libertad
de ser simplemente solo
el sueño del optimista.
lucho enteramente
en busca de mi felicidad
y,a veces,solo me conformo
con la sonrisa k les causo a los demas.

COLABORACION MAREA

Que no queremos ser tanto.
Queremos vivir en nuestra tierra
agrietada de manantiales cristalinos,
andar un poco más lejos que las fronteras
por la sublime añoranza del regreso.

Que no queremos ser tanto.
Queremos ser un poco de sol y un poco de noche,
queremos ser viento y calma,
tormenta, luuevia y olor de tierra mojada.

CUANDO TE VAYAS

Cuando te vayas
apenas dire nada.
Me quedare con tus ojos
llenos de lagrimas de olvido.
Susurrare al viento,
que es mi amigo,
que siempre te acompañe y te cuide
como si estuvieras conmigo.

CADENAS

Ya me has “dejao”
ya me has “dejao”
Hiciste bien.
Es imposible soportar
a un pequeño anarquista
“encadenao”

Yo soy un hombre de campo
y no quiero dejar de serlo.

Yo soy un hombre de campo
como lo es el sol y el viento.

Yo soy un hombre de campo,
reblede, duro y risueño.

Yo soy un hombre de campo
y no quiero dejar de serlo
porque en el campo me hie
en lo malo y en lo bueno
y en el campo conocí
a quien yo llevo por dentro.

Yo soy un hombre de campo
y me gustan los inviernos.
Yo soy un hombe de campo
y no quiero dejar de serlo.

EN ABRIL, LAS AGUAS MIL – A.Machado

Son de abril las aguas mil.
Sopla el viento achubascado,
entre nublado y nublado
hay trozos de cielo añil.
Agua y sol. El iris brilla.
En una nube lejana,
Zigzaguea
una centella amarilla.
La lluvia da en la ventana
y el cristal repiqueteo.
A través de la neblina
que forma la lluvia fina,
se divisa un prado verde,
y un encinar se esfumina,
y una sierra gris se pierde.
Los hilos del aguacero
sesgan las nacientes frondas,
y agitan las turbias ondas
en el remanso del Duero.
Lloviendo está en los habares
y en las pardas sementeras;
hay sol en los encinares,
charcos por las carreteras.
Lluvia y sol. Ya se oscurece
el campo, ya se ilumina;
allí un cerro desparece,
allá surge una colina.
Ya son claros, ya sombríos
los dispersos caseríos,
los lejanos torreones.
Hacia la sierra plomiza
van rodando en pelotones
nubes de guata y ceniza.

 
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