LOS TIEMPOS QUE HAN DE VENIR

»Mi Poeta aquí sugerido: Hélder J. Ferreira

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Los tiempos que vendrán serán distintos,
mas siempre han de llover y escamparán,
y habrán días azules variopintos,
las viñas parirán los mismos tintos
de vino y rosas días volverán.

Los vientos que ahora van andan revueltos
mas dentro de algún tiempo cambiarán
en esta lucha incómoda disueltos,
dejando ya de oírse estos lamentos
y entre tanto otros lamentos nacerán.

Que a odios seguirán resentimientos
y habrá quienes al mal aplaudirán,
y hasta otros que se inventen nuevos cuentos
para nutrir de a tontos los sustentos
y su tajada de hedor repartirán.

Pues yo llegué hasta aquí justo el momento
que en España se dejaban de matar,
me hizo sospechar, y aún hoy me tiento,
que era un himno al amor, presentimiento
de un futuro más propicio por llegar.

Mas el mundo, mi amigo, está mugriento,
con una alma destinada a naufragar,
los hombres hacen gala de aspaviento
y en este verso anuncio, yo presiento
que hay lumbres que aún nos quedan por quemar.
©donaciano bueno

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MI POETA SUGERIDO: Hélder J. Ferreira

Hélder J. Ferreira

OTRO EXILIADO MÁS

¡No hay día siguiente!
Remamos con los brazos
llenos de ofuscación
mientras los ojos van perdiendo
lenta, desapasionadamente
aquella virgen curiosidad.
Sólo importan los caminos
más accesibles de la vida
y que esta travesía precaria
sea en breve memoria, pasado,
hipótesis marinas de
de un horizonte soñador.
Estas nuevas constelaciones
parecen augurar otro
infierno de la existencia.
Giran en sentido contrario
al mundo y con cada noche
que pasa hacen de mí
otro exiliado más.

RÍO TORMES

Tú que eres apenas y sólo río
sin brazos, sin ojos, sin corazón
y espejas esta ciudad magnífica
apenas y sólo ciudad reflejada
en el centro mismo de este mundo
redondo…
¿No te gustaría ser
árbol en la cima de un lunes,
torre más alta y avisadora
de las verdades que se aproximan
y atisbar el futuro y sus
relámpagos siendo lluvia
y cuerda a la vez
por la que trepar y vencer
este horizonte cotidiano?

Tú que no tienes vida propia
y atraviesas la planicie
hacia la extinción irremediable
con pececillos y ánades desorbitados
siempre una primera vez
y otra vez primera…
¿No querrás
descorrer el camino y plegar
márgenes y huertos cercanos?
¿Vencer la desilusión de estar
aquí y siempre partiendo?

Podríamos juntos evaporarnos,
consumirnos en una especie de pausa
y tentar la desolación, tú como
pintor que ha olvidado el paisaje, yo
como río que ya no presta su lienzo
ni a las torres ni
a las aves del paraíso.

ANATEMA

Hay
otras
mujeres y también
las deseo.

Pero excomulgarme
de ti
apartarme
de la eucaristía
de tantos
amaneceres
volver a los días y noches
de invierno…?

¿Condenarme
al exterminio?

ESA PALABRA

Esta palabra no
la he aprendido un ocho
de marzo.
La escribí
distraídamente
mientras pensaba en ti
y no me hizo falta
releerla
en el diccionario.
De todas
las cosas que te he dicho
esa palabra
es la que elijo
la que me rige
y compendia
la que en el delirio
muestra el camino.
Reclinado en ella
con todas las sílabas
abiertas
grito
tu nombre
y tú eres
esa palabra.

PASIONES INOCENTES

Nos encontramos anónimamente
por la Plaza o por la calle Prior.
Yo llevo un paso imaginario y dolorido
y tú en el bamboleo rítmico del cuerpo
la historia del mismo trayecto todos los días.
Pasas y mi ojo ávido se queda mirando
la carnosidad del adoquinado o sólo
la memoria cargada de tus formas.

A lo mejor una de estas tardes
obsesivas te cuento la riqueza
inocente de tu imagen
apareciendo en la esquina
y reclamando mi atención,
mi tiempo, todo, la vida.

VIENE LA TORMENTA

¡Viene la tormenta!
Toma este otro camino
y llegado a ese punto
donde se adivina la espesa
bruma del Tormes abre
el libro de las interpretaciones.
Cualquiera de ellas te habrá
de parecer buena.

CARNE DÓCIL

Si tu lengua
carnosa
llena de promesas
fricativas
entrase en
mi boca
tal vez encontrara
aquella rima
perseguida.

POESÍA I

Llegas
de lejos
de lo insólito
de un horizonte
donde se confunden
los espacios
y nosotros abrimos
la boca, los ojos
el propio asombro
hipnotizados de par
en par enteramente.

Podrías despojarte
de todo
y cualquier atavío
y desnuda
serías orden
y desorden milagroso
armonía
y caos natural
igualmente legítima
y reveladora.

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