UNA CARTA AL VIENTO

Alex Chico (sugerido)
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Una carta te escribo, sé que existes,
igual que sé que allí no habrá cartero
que pueda echar, pues eso no lo espero.
Lo creo cuando escribo, que hoy los tintes
resbalan con tristeza del tintero.

Incluso he de admitir no te imagino,
que nunca yo te tuve entre mis brazos
y aún pienso despreciaste mis abrazos,
si acaso he de tildar de algo es cretino
pues siento displicentes tus codazos.

Que así como te observo y miro atento
apenas que yo avanzo tú te escapas,
espero un poco más, siento derrapas,
ignoro si estás triste, estás contento,
si trato de agarrar, tú te agazapas.

Y hoy quise describirte en el retrato
de un amor el que no es correspondido,
que ignora la razón por que se ha ido,
haciendo a tu perfil un garabato,
fingiendo pasa el rato, descreído.
©donaciano bueno

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Álex Chico

La ciudad

He vuelto.
Con todo mi cuerpo intento descifrar
cada uno de los avatares de estas esquinas.
El nombre de la ciudad
poco importa (sospecho que, tras la lectura
del poema, se acabará olvidando).
Sólo vine hasta aquí para rehacer el mismo recorrido,
vigorizar por unas horas las habitaciones,
los pasajes de mi juventud envueltos en ámbitos repetidos.
De la plaza al puerto,
y desde el puerto a un hogar que, cada vez,
intuyo más lejos.
Mi situación en este lugar ya la explicó Albert Camus:
no poseo nada, no imagino nuevas voces para el reencuentro.
Una despedida me acaba acercando
hacia ese vínculo exacto, concreto,
estancado en las horas que vi pasar
en esta distancia perpetua.
Desde fuera, veo cómo participan en tertulias,
acólitos librescos que se agotan en la biblioteca, y no me reconocen.
Me detengo sobre el lomo de un libro de Leopardi,
o sobre algún manual de literatura contemporánea
en donde los nuevos nombres
recapacitan sobre la idea de regreso.
(«Ya llegué. He vuelto»)
Este pueblo
(o ciudad, según el último censo)
sólo me reserva un lugar en sus orillas,
no en su esencia.
Encontrarme de nuevo en sus calles
y pasear telúricamente, como un oriundo
más de la zona, es, lo admito, una ilusión
imposible.
La vida que para mí dejaron
en este territorio
continúa siendo un lugar de la memoria.

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