TRES AÑOS NO MÁS

»El Poeta sugerido: Jesús Balmori

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¿Cuántos días me quedan? cuatro o cinco.
Posible sea un millar, quizás dos mil,
acaso un poco más, quizás tres mil
¿has dicho cuatro mil? que pego un brinco
y salto de una vez hasta diez mil.

Madre mía diez mil. Casi tres años.
Empiezo hoy a pensar en lo que haría,
tres años por vivir, Virgen María,
seguro, a pierna suelta, sin engaños,
y nadie que me hiciera una sangría.

Tres años por vivir, vaya pasada.
Tres años para amar, para incordiar,
sabiendo que los debo aprovechar,
al mundo dando al tiempo una patada
y nadie que me acerque hasta su altar.

Tres años parecieran que son pocos
mas pones a sembrar y se cosechan.
Tres años dan de sí si no se estrechan
pues dejas de sacarte ya los mocos
y empieza a disfrutar. Y se aprovechan.
©donaciano bueno

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POETA SUGERIDO: Jesús Balmori

Jesús Balmori

Querido amigo:

Querido amigo: se trame lo que se trame
y se legisle y ore y se cante y se ame,
en toda Filipinas, mientras alumbre el sol,
se seguirá escribiendo y hablando en español.

No hay peligro que muera el castellano idioma
sobre el tallo en que un día floreciera fecundo.
El pueblo lo conserva como un precioso aroma,
y con él se perfuma ante Dios y ante el mundo.

Triunfará sobre el cálculo y la ruín amenaza
y se hará en nuestros labios ritmo, de gloria, eterno.
Lo defienden los hombres más aptos de la raza,
y lo guardan las leyes más justas del gobierno.

No existe valor patrio a su valer análogo.
Ni late en nuestra historia otro motivo igual.
En español Mabini redactó su Decálogo
y en español cantando, dio su vida, Rizal.

Puedo decir, henchido de orgullo soberano,
que bajo el exotismo de nuestra vida extraña,
en Filipinas se habla y escribe en castellano
como se escribe y se habla en España.

Luciendo hasta cegar su clámide suntuaria,
marchará el español bajo arcos triunfales,
mientras cincele Briones su prosa lapidaria,
y cante Bernabé sus versos inmortales.

Es el verbo que se hace pálida luz de luna
cuando hombres y mujeres van del amor en pos;
el verbo con que Recto deslumbra la tribuna,
y Monseñor Guerrero habla en nombre de Dios.

Es la seda primorosa con que la sampaguita
el seno de la virgen del terruño engalana,
y es el santo rosario que ofrece la abuelita
cuando se hace la noche filipina y cristiana.

¿Cómo vas a extinguirte, dulce idioma español?
¿Cómo vas a dejarnos, romancero de amores?
¡Si has de morir, será cuando se muera el sol,
cuando no queden pájaros, ni mujeres ni flores!

Cuando la voz de Cronos, con acento apagado,
resuene señalando una nación en ruinas:
“¡Aquí existió un país florido y encantado,
que en honor de Felipe se llamó FILIPINAS!”

Cita en una azotea

—Virgen cariñosa, triste es tu reclamo,
doliente tu acento, sublime tu pena…
Yo amo también a otra como te amo, te amo…
¡A mi Patria, la prisionera morena!

Los pájaros libertados

Ella tiene una jaula con rejas todas de oro,
que las brisas nocturnas que tanto y tanto adoro
mueven en la ventana con suavidad y amor.
Encerrados en esa jaula bella y preciosa
tres pájaros azules19 tiene mi novia hermosa,
pájaros que siempre riman una triste canción.

“Como Romeo y Julieta”

-¡Morir los dos!, ¡dulce morir! Nido de amores
haremos en una sola tumba con flores,
como aquel Romeo y su Julieta hechicera,
juntos, juntos, envueltos en nuestra bandera.
Amor de nacionalista.

Siento que en el fondo de mi alma se clava
el agudo dardo de una inmensa pena
al ver que, como nuestra Patria, es esclava,
no es feliz, no es libre, mi amada morena.
Por eso, sueño ya ver hecho el deseo santo
de mi Patria, antes que ruede en el abismo:
(imperialista, refrena tu espanto)
su ansiada Libertad… pero… ¡ahora mismo!

¡Excelsior!”

“Yo no temo al César. Por mis venas
corre sangre de príncipes malayos;
¿quién dijo que con balas o cadenas
puede atajarse el vuelo de los rayos?
Se ha de doblar la testa coronada
bajo el verbo de gloria que pregono;
que es más grande mi pluma que su espada
y hay más fuerza en mi pecho que en su trono”.

GRATIA PLENA (fragmento)

Ya de ti ni siquiera en sueños me acordaba,
Pero ante el blanco altar del Santo Sacramento .
Te he visto comulgando. Cuando el cáliz se alzaba
¡Tu frente se doblaba como una flor al viento!
¡Gratia plena, mujer! Cuando acabó la misa
y pasaste ante mí con la frente inclinada,
sin que abriera la alba de tu mirada:
¡Yo caí de rodillas! Y de tu encanto en pos,
Ante mi Dios pequé, miserable de mí,
Porque hasta ahora no sé si me postré ante Dios
O me postré ante ti.

Blasón Soy un bardo indohispano. En mi pecho cristiano

mi corazón es vaso donde mezclada está
la sangre de Legazpi, el capitán hispano con la sangre
tagala de la hija del Rajah.
Con el talón hundido en olas y en espumas
esperé sobre el mar el galeón español
y España, al encontrarme, besó las rojas plumas
que en mi frente temblaban como rayos de sol .
Era hermosa, era buena, era plena de amores
puse a sus pies mis lanzas, mis espigas, mis flores
le di mi corazón salvaje y oriental .

Y desde entonces va en mi pecho desnudo
sirviéndome de férreo y de glorioso escudo
con su idioma divino y su sangre inmortal.

Nupcial

Iluminó el idilio una lámpara azul,
Nos velaron los ibis de un biombo japonés,
Y sintió tu hermosura un diván de oro y tul
Donde besé el perfume de tus descalzos pies.
La penumbra de luna destacaba triunfal
Tu desnudez de perla, dulce como un jazmín,
En tanto despertaba como un verso inmortal
Tu carne virginal de aurora y de jardín.
¿Acaso esto es amor? decías sin hablar;
¿Acaso esto es amor? querían preguntar
El llanto de tus ojos y tu temblor de flor.
Ya están lejos los ibis del biombo japonés
Y la lámpara azul. Vuelvo a besar tus pies
Y te juro ante Dios, que sí, que esto es Amor.

“Por radio”

Suena una música de “jazz”
Que me perturba los sentidos
Y además la voz [de] un “Yankee”
Perforándome los oídos.

Es una música salvaje,
Pura fanfarria cruel,
Del pentágrama gran ultraje,
Endemoniado cascabel.

El África ruge en ella
En todo do y en todo fa;
Es el triunfo de la querella;
La conclusión del no será.

Cuerno afilado de Lucifer
Trombón del “jazz”;
El desamor de una mujer
Contra compás.

¡Cosa rara, cosa ambigua,
Sin una nota de color….
Qué diferencia de nuestra antigua
Danza de amor!19

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