POEMA A LA GLUCOSA

»Mi Poeta aquí sugerido: David González

MI POEMA… de medio pelo Lee otros poemas de HUMOR

 

Sube y baja y baja y sube
se mueve cual la veleta,
no puede quedarse quieta
si me descuido en la nube,
se relaja o es que se agrieta.
Y aunque quiera apaciguarla
y me acostumbre a gritarla
es como una pandereta
que suena y suena al tocarla,
¡creo que está turuleta!

No es que yo la trate mal
pues que sigo los consejos
del doctor y otros pendejos
que encuentro en el hospital
Y no acudo a los festejos
y a los dulces no me apunto.
Sólo me queda a este punto
gimotear en los espejos.
Y si no como, barrunto
que estoy seco, en los pellejos.

Y es que es tanta mi tortura
por culpa de esta sustancia
que pensé escaparme a Francia
a ver si allí se me cura.
Pues me hablan de tolerancia
y encuentro tal confusión
que siento es mi perdición.
Si me doy a la vagancia
me gritan que estoy fondón,
no me arriendan la ganancia,

¡Maldita la tal señora
que se arrimó sin permiso
viendo que estaba remiso,
maldita esa mala hora!
La glucosa rondadora
es tan mala y traicionera
que ni a un malaje cualquiera
ni a la mayor pecadora
hacer su amante quisiera
por ser falsa e impostora.
©donaciano bueno

Buceando por la red á la caza de poetas que hayan publicado escritos, y especialmente poemas, relacionados con la diabetes, solamente he encontrados algunas muestras, escasas, que vengo recogiendo en mi página de facebook “poetas diabéticos“. 

MI POETA SUGERIDO: David González

David González

Conducta fuera de lo normal 

la hipoglucemia está al caer.
siempre anuncia su llegada con antelación:
hambre,
temblores,
sudor frío,
palpitaciones,
dolor de cabeza,
sensación de mareo,
sensación de pinchazos alrededor de la boca.
y si no la agasajas como ella cree que se merece:
conducta fuera de lo habitual,
confusión,
doble visión o visión borrosa,
convulsiones,

Metamorfosis

sobre la almohada,
en su lado de la cama,
lo que a primera vista
parece ser
el pétalo de una rosa
se revela, luego,
como un simple trozo
de cinta aislante.
De su libro Reza lo que sepas (Editorial Eclipsados, Zaragoza, 2006).

El Rompeolas

mi padre
se levanta temprano cada mañana
para ir a nadar
para ir a nadar
a la piscina municipal en invierno
y a la mar del cantábrico en verano

él se cree que así
me comenta mi madre, escéptica
no se va a morir nunca

desde la ventana del estudio
donde me encierro a escribir
desde por la mañana temprano
y durante las cuatro estaciones
puedo ver la playa de mi padre
la arena que está pisando
y si tuviese a mano unos prismáticos
y forzara un poco la vista
podría, incluso, verle a él

hace tiempo, años, que no le veo
ni hablo con él
ni siquiera por teléfono

pero cuando luego
retiro mi frente del cristal
y acerco la silla
apoyo los codos sobre la mesa
y empiezo a escribir
lo hago con la confianza
y seguridad
del que se sabe
con las espaldas protegidas:

su padre está ahí afuera,
nadando
y no se va a morir nunca
De su libro Algo que declarar (Bartleby Editores, Madrid, 2007).

La Autopista

ya que tanto insistes
en que me lo corte
voy a explicarte
y será la primera y última vez que lo haga
por qué llevo el pelo largo

llevo el pelo largo
porque el ejército estadounidense
ofrecía una recompensa
de dos dólares
por cada cabellera de indio
que se le entregara
y los que la cobraron
así como los soldados
y mandos superiores
del ejército estadounidense
llevaban el pelo corto
o muy corto

llevo el pelo largo
porque el ejército franquista
en el patio de la casa en la que nací
le rapó la cabeza
a una de las mujeres de mi familia
cuyo hombre
acababa de ser fusilado
por negarse a defenestrar
niños de pecho republicanos
y los soldados que le raparon la cabeza
así como el resto de las tropas
y mandos superiores
del ejército franquista
incluido el puto francisco franco
llevaban el pelo corto
o muy corto

llevo el pelo largo
porque en el campo de concentración de mauthausen
a los deportados españoles
como ramiro santisteban
el superviviente octogenario que me lo contó
a los deportados españoles
una vez a la semana
los sábados
les hacían lo que entre ellos se conocía
como La autopista
esto es
les rapaban el pelo al cero
desde la frente hacia atrás

la autopista

y más adelante
cuando hitler estaba perdiendo la guerra
con ese pelo
se forraban las botas de los soldados alemanes

con ese pelo

y todos esos soldados alemanes
como también los que los sábados colaboraban
en el mantenimiento de la autopista
junto con sus respectivos mandos superiores
el hijo de la gran puta del fuhrer a la cabeza
y junto con el resto del pueblo alemán
llevaban el pelo corto
o muy corto

llevo el pelo largo por otra razón también:

muchas de las mujeres que conozco
me aseguran que con él así de largo
estoy mucho más guapo
y aparento muchos menos años
de los que en realidad tengo

así que en vez de estar dándome la gaita a todas horas
con que a ver cuando voy a que me corten el pelo
mejor te callabas la puta boca
eh
y te dejabas
crecer el tuyo
De su libro En las tierra de Goliat (Ediciones Baile del Sol, Tenerife, 2008).

Jaque

mientras jugamos estas partidas de ajedrez
mientras matamos el tiempo
el tiempo sigue su curso inexorablemente

sin acordarse de nosotros

olvidados en esta puta celda
olvidando la palabra tiempo
De su libro El demonio te coma las orejas [1997-2008] (Glayiu Editorial, Asturias, 2008)

Los buenos tiempos

bailemos por los que no pueden

le escribí en un correo electrónico
a violeta pérez
brillante actriz
que interpreta en una película1
el mismo papel
que interpreté yo en la vida real

bailemos por los que no pueden

y con esta oración en la cabeza
violeta pérez2
actriz de raza
metiéndose en la tristeza
que requiere su personaje
se encuentra en la plaza de santa ana
con un matrimonio ya mayor
unos de esos que
pasados los años
continúan queriéndose de verdad

pero a lo que vamos

me comenta violeta

los dos eran
inválidos
paralíticos
minusválidos físicos
llámalos como quieras
e iban en silla de ruedas
de esas que se manejan con un mandito
porque en sus brazos también sufrían
parálisis
y bueno
me quedé frente a ellos
paralizada
porque tu frase me dio en toda la cabeza:

bailemos por los que no pueden


violeta
guapísima
bailemos por los que no pueden

bailemos por los que no pueden

como estos dos ancianos
que a pesar de su parálisis
bailan con sus dedos
mientras se buscan
las manos.

Tinta

mi otro abuelo
estuvo preso en vetusta
en la cárcel provincial
después de la guerra:

todas las mañanas
colgaban una lista
en la puerta de entrada en la cárcel:
en esa lista estaban escritos
los nombres y los apellidos
de todas las personas
a las que el día anterior
habían puesto contra el paredón
o dado muerte
mediante garrote vil:

imagínate a tu abuela
me decía mi padre
conmigo en brazos
preguntando a gritos

a las otras mujeres
si tu abuelo
se había convertido

en tinta:

gritando su nombre:

charles reznikoff:

Berlín

hay dos bares
y enfrente de cada bar
un muro:

en uno se apalancan
estudiantes que piran clase
delincuentes comunes
jóvenes radicales
algún que otro yonqui:

en el otro se sientan
estudiantes universitarios
licenciados deportistas
y matrimonios con sus hijos:

a veces paso por allí
pero nunca me quedo
a tomar nada:
aún no he decidido
en cuál de los dos muros

me tengo
que sentar:

haciendo equilibrios:

pedro juan Gutiérrez:

Desconcierto

presumo de tatuajes:

pero la estrella
de david ha desaparecido
de los campos
de auschwitz

Coleta ya no está

y el revólver

no tiene
munición:

nunca
sabemos el final:

ha sido una hermosa
pelea

y aún

lo es:

charles bukowski:

Hilo

una mujer agitaba
un pañuelo blanco
el once de septiembre

en nueva york

desde una ventana

mientras las llamas
como espadas corsarias
empujaban al vacío
a sus hermanos gemelos:

¿pero por qué lo agitaba?

quiero decir:

¿estaba pidiendo auxilio?
¿estaba saludando a la cámara?
¿estaba simplemente despidiéndose?

¿por qué? ¿por qué lo agitaría?

no tengo la respuesta
pero aquella tarde

mientras le prestaba
mi atención a esa mujer

por un momento
llegué a pensar
quise pensar
que tan solo estaba
sacudiendo
el polvo:

no podemos salvar a todos aquellos que queremos:

mohamed chukri:

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