EN UN PERIQUETE

»Mi Poeta aquí sugerido: Alejandro Casona

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Y aunque sé que no sé, que yo quisiera
vestirme de esperpento cada día
sacando a pasear a mi tronera
y a este mundo ponerme por montera
mofándome de dios cual dios lo haría.
 
Haciéndole al futuro un garabato,
fingiendo que al hablar pasa palabra,
volviéndose a mirar en el retrato
donde pueda apreciar a aquel niñato
que, ingenuo, mira al cielo y se escalabra.
 
Pues la vida no pasa de una misa,
un minuto de gloria en el retrete,
el arte de burlarla a una sonrisa
que esconde el disimulo, va y te pisa
y debes de fingir que es un sainete.
 
Salimos a bailar cual petimetre
con paso a contrapié, raudo, deprisa,
a coro, siempre igual como un motete,
y hay otro que entre medio se entromete
y aireando el malestar va y televisa.
 
Y quedas como hiciera el tal Cadancho
haciendo con su fusta un buen boquete.
y sigues resistiendo allí tan pancho,
y se arma de combate un zafarrancho
y todo ya acabó. Fue un periquete.
©donaciano bueno

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Un periquete: Palabra que se utiliza en la locución adverbial en un periquete, que significa ‘en un momento, en un tiempo muy breve’.

MI POETA SUGERIDO: Alejandro Casona

Alejandro Casona

El milagro pequeño

Aquella pobre niña
que aún no tenía senos…

Y la niña lloraba:
—Yo quiero tener senos.
—Señor, haz un milagro:
un milagro pequeño.

Pero Dios no la oía,
allá arriba, tan lejos…

Y cogió dos palomas,
se las puso en el pecho…
Pero las dos palomas
levantaron el vuelo.

Y cogió dos estrellas,
se la puso en el pecho…
Las estrellas temblaron
y se apagaron luego.

Y cogió dos magnolias,
se las puso en el pecho…
Las dos magnolias blancas
deshojaron sus pétalos.

Y cogió dos panales,
se los puso en el pecho…
Y la miel y la cera
se helaron en el viento.

¡Un milagro, Señor,
un milagro pequeño!

Pero Dios no la oía,
allá arriba, tan lejos.

Y un día fue el amor;
se le entró pecho adentro
¡y se sintió florida!
Le nacieron dos senos
con pico de paloma,
con temblor de luceros,
como magnolias, blancos;
como panales, llenos.

¡Igual que dos milagros…
pequeños!

ENCANTO DE LUNA Y AGUA

La luna pesca en el charco
con sus anzuelos de plata.
El sapo canta en la yerba.
La rana sueña en el agua.
Y el cuco afila la voz
y el pico contra las ramas.

Con su gesto de esmeralda,
la rana, soltera y sola,
desnuda al borde del agua.
La luna, quieta y redonda.

Cucú, cuclillo,
rabiquín de escoba.
¿Cuántos años faltan
para tu boda?

Habló el cuco desde el árbol:
Rana pelona,
chata y fondona,
si quieres maridar,
rana y pelona,
fofa y buchona,
habrás de saber cantar…
Cantar y bailar
y llevar la luna
del agua en tu ajuar.

Estaba la rana
con la boca abierta;
le cayó la luna
como una moneda.
Chapuzón y al charco…
¡Hoy cantó la rana
un cantar tan blanco!

Dijo la rana: ¡Qué linda canción!
Dijo el sapo: De luna y amor.
Dijo la rana: De amor sin marido.
Dijo el sapo: Yo caso contigo.
Dijo la rana: Prendada me quedo.
Dijo el sapo: De gran caballero.

La rana tuvo un lucero…
¡Mi Dios, cómo lo besaba!
Todas las mañanas viene
a verlo la luz del alba.
-¿Cuánto me das, lucerito,
por que te saque del agua?

-Yo no quiero que me saques,
ni ser estrella de plata,
que yo tengo sangre verde
de yerbas y de espadañas.

¡Ay, mi casita de juncos,
ay, mi casita de agua,
ay, con macetas de luna,
ay, con barandales de algas!

La rana tiende pañales
y el sapo toca la flauta.

Garona español

Bebedor de nieves altas
Garona de mis recuerdos,
verde sangría de España
desde Salardú a Burdeos.

Tres años te vi, Garona,
paciendo orilla en mi huerto
y traduciendo al francés
tu doble hilera de cielos.

Garona de la frontera,
tres años te vi pasando
de noche un mugir de vacas
y estrellas de contrabando.

Te vi nacer en el monte
acuchillado de fresnos
y desangrado entre mástiles
te vi morir en Burdeos…

“Y a la mar tengo que ir…”
¡A la mar de los franceses,
a buscar en el azul
la flor de tu sangre verde!

El pájaro pinto

“Estando la pájara pinta
sentadita en el verde limón
con el pico picaba la hoja
con la hoja picaba la flor.
Ay, mi amor.
Me arrodillo a los pies de mi amada
porque me da la gana,
me arrodillo a los pies de mi amante
me arrodillo porque es fiel y constante.
Dame la mano,
dame la otra,
dame un besito salada
en la boca.
Dése media vuelta,
dése vuelta entera,
daré unos pasitos atrás
con toda reverencia
que no, que no, que no
que no me da vergüenza
que sí, que sí que sí
que resalada te quiero yo a ti”.

Prohibido suicidarse en primavera

Ven muerte tan escondida
que no te sienta venir
que el placer de morir
no me devuelva la vida.

Bienvenidos al hogar del suicida,
entre cicutas y sogas
disponemos de todo
para acabar con tu vida.

Sumérgete en el lago de los ahogados,
cuélgate en el bosque de las suspensiones.
Te espero en la sala de gas perfumado.

Primavera… la estación predilecta de los suicidas.
Se suicidan más triunfadores que perdedores.
El verdadero suicida no necesita de este sanatorio de las almas
en el que está… Prohibido suicidarse en primavera.

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DE PROFUNDIS – Ricardo León

De lo profundo de mi pecho clamo
plañendo en las tinieblas mis gemidos.
Oye, Señor, no cierres tus oídos,
que con angustia y con pavor te llamo.
 
Ve el dolor, la vergüenza en que me inflamo, 
no mis maldades; oye mis quejidos
como avecicas nuevas que en sus nidos
hoy ya saben piar a tu reclamo.
 
Si sólo a nuestras culpas atendieres,
¿quién podría aguardar que le asistieres?
Mas la efusión de tu piedad nos salva.
 
Y, así, esperando en ti, mi pecho vela
como espera en la noche el centinela,
con miedo y con afán que rompe el alba.

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